Dependencia emocional

Terapia para superar la dependencia emocional

Hay relaciones que, poco a poco, llegan a ocupar un lugar tan importante en nuestra vida que dejamos de reconocer cómo nos sentimos, qué necesitamos o qué queremos realmente.

Si sientes que te cuesta poner límites, que no consigues alejarte aunque estés sufriendo o que gran parte de tu bienestar depende de esa relación, te ofrezco un espacio terapéutico para comprender qué está ocurriendo, recuperar claridad y empezar a relacionarte contigo y con los demás desde un lugar más libre.

La terapia no consiste en decirte qué decisión debes tomar. Consiste en ayudarte a comprender lo que estás viviendo para que puedas decidir con mayor serenidad, autonomía y coherencia con lo que realmente deseas.

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Quizá llevas demasiado tiempo intentando salir de esta situación

Es posible que hayas hablado de esto con personas que te quieren y que todas te hayan dado el mismo consejo:

«Si esa relación te hace sufrir, déjala.»

Sin embargo, cuando existe dependencia emocional, las cosas rara vez son tan sencillas.

No se trata de falta de voluntad ni de que no sepas lo que te conviene. Muchas personas permanecen durante años en relaciones que les hacen sufrir sin comprender por qué les resulta tan difícil dar un paso diferente.

Vives con miedo al abandono

Un silencio, una discusión o un cambio de actitud pueden hacerte pensar que la relación está a punto de terminar. Esa incertidumbre acaba ocupando gran parte de tu energía.

Repites relaciones parecidas

Aunque cambien las personas, vuelven sensaciones conocidas. La inseguridad, la necesidad de agradar o la dificultad para poner límites terminan apareciendo de nuevo.

Empiezas a dudar de ti

A veces ya no sabes si lo que sientes tiene sentido o si realmente estás exagerando. También puede resultar difícil distinguir entre lo que haces porque lo deseas y lo que haces por miedo.

Si te has reconocido en varias de estas situaciones, es posible que no estés atravesando únicamente una crisis de pareja.

Puede que detrás de este sufrimiento exista un patrón relacional que merece ser comprendido con calma. Comprenderlo no hace desaparecer el dolor de un día para otro, pero puede cambiar profundamente la forma de vivirlo y abrir el camino hacia una manera diferente de relacionarte.

Comprender lo que te ocurre es un primer paso

La dependencia emocional no significa querer demasiado.

Tampoco significa que exista un problema en todas las relaciones.

Hablamos de una forma de vincularse en la que el miedo a perder a la otra persona, la necesidad constante de aprobación o la dificultad para sentirse bien con uno mismo terminan condicionando muchas decisiones importantes.

Cuando esto ocurre, es frecuente que la relación vaya ocupando cada vez más espacio.

Poco a poco pueden quedar en un segundo plano amistades, proyectos personales, intereses e incluso necesidades propias.

Con el tiempo, muchas personas descubren que el mayor sufrimiento ya no es únicamente lo que ocurre dentro de la relación. También sienten que han dejado de encontrarse a sí mismas.

No es una cuestión de fuerza de voluntad

Una de las preguntas que más escucho en consulta es:

«¿Por qué sigo aquí si sé que esta relación me hace daño?»

La respuesta casi nunca tiene que ver con ser una persona débil.

Nuestra manera de relacionarnos se va construyendo a lo largo de la vida. Las experiencias afectivas, la historia personal y la forma en que aprendimos a sentirnos seguros pueden influir mucho más de lo que imaginamos.

Por eso, salir de este tipo de dinámicas suele requerir algo más que tomar una decisión.

Suele requerir comprensión, tiempo y un espacio donde poder mirar lo que está ocurriendo sin culpa y sin juicios.

Comprender no significa justificar

Entender cómo se ha formado un determinado patrón no significa resignarse a él.

Significa dejar de luchar contra uno mismo para empezar a comprender qué mantiene ese sufrimiento y qué recursos pueden ayudarte a vivir las relaciones de una manera diferente.

El objetivo de la terapia no es decirte qué debes hacer con tu relación.

Es ayudarte a comprender lo que estás viviendo. Fortalecer tus propios recursos. Y acompañarte para que las decisiones que tomes nazcan de la claridad y no del miedo.

¿Sientes que es tu momento de crecer y sanar?

Estoy aquí para acompañarte con mucho amor 🦋